Con la incorporación de nuevas posibilidades, incluso en un mismo hogar comienzan a coexistir varias computadoras. Pero no siempre se cuenta con varias impresoras o una elevada capacidad en todos ellos. La solución: crear una pequeño red doméstica, que posteriormente puede ser utilizada para compartir la conexión a Internet.
Gracias a los avances en las nuevas versiones de los sistemas operativos, lo que antiguamente requería complicados sistemas de servidor, circuitería adicional compleja y cara, programas específicos y elevados conocimientos de informática, ha pasado a ser una simple operación de configuración de equipos y algún pequeño hardware adicional. Cómodo barato y sencillo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario